HISTORIA LIII: LAS TOMAS, LA ERRADICACIÓN Y LOS PRIMEROS CAMPAMENTOS
Historia LIII: Los Camiones del Abandono
Cómo subieron a las familias en camiones y las dejaron botadas sobre la sal y la arena del hospicio.
Una investigación y crónica de (C R I S G O)
“Los Camiones del Abandono: La dolorosa y forzada travesÃa cerro arriba que arrojó a cientos de familias a su suerte en la inhóspita e interminable sal del desierto hospiciano.”
Tras la violenta irrupción militar de la madrugada del 13 de junio de 1987 en el campamento costero de El Colorado, las familias desterradas experimentaron la fase más cruda y deshumanizante del plan de erradicación. Sin explicación alguna, y bajo la frÃa mirada de los efectivos de orden, hombres, mujeres, ancianos y niños fueron obligados a subir a la parte trasera de camiones municipales de basura, camiones tolva de carga pesada y vehÃculos fiscales de plataforma abierta. Apiñados junto a colchones deshilachados, tablas rotas, calaminas oxidadas, unas pocas gallinas de corral y sus preciadas máquinas de coser, los pobladores iniciaron el ascenso por la empinada, peligrosa y polvorienta cuesta que conectaba Iquique con la meseta superior.
El Ascenso hacia el VacÃo
en la investigación que he realizado encontramos esto: el traslado forzoso a lomo de camiones de carga no contempló medidas básicas de seguridad ni respeto humano, exponiendo a niños y ancianos al viento helado de la cuesta y arrojándolos sin piedad sobre una planicie de sal abrasadora sin agua potable, luz ni servicios de supervivencia esenciales.
El viaje a lomo de camión fue una experiencia de profundo shock sensorial y emocional. A medida que los pesados motores subÃan los más de 500 metros de altitud de la cuesta, el viento frÃo y húmedo del océano golpeaba los rostros llorosos de los pobladores. El paisaje familiar del mar y del puerto de Iquique se empequeñecÃa en la distancia, siendo reemplazado por la inmensidad desolada y amarillenta de la pampa. Al llegar a la cima de la meseta, el camión se detuvo en medio de la nada, en un sector baldÃo cubierto por una costra dura de sal y azotado por tolvaneras de polvo. Los choferes municipales y operarios simplemente ordenaron descargar los enseres a toda prisa, arrojándolos sobre el caliche pelado.
De la Desolación a la Unión Solidaria
La escena del arribo rozaba el desamparo absoluto. Con el rugir de los motores alejándose cerro abajo de regreso a Iquique, el silencio de la pampa cayó con fuerza sobre las familias. Quedaron solas, rodeadas de escombros de madera y colchones tirados sobre la costra de sal, bajo un sol abrasador de mediodÃa que no daba tregua. No habÃa llaves de agua, ni postes de luz, ni sombra alguna donde protegerse. Sin embargo, en medio del llanto de los niños y la desolación de los ancianos, una chispa de hermandad se encendió entre los desterrados. Los vecinos comenzaron a ayudarse a descargar las vigas, a compartir los pocos sorbos de agua de sus cantimploras y a levantar juntos los primeros paravientos artesanales con plásticos y calaminas.
Esas primeras horas de total abandono estatal forjaron el indomable carácter colectivo y solidario que define hasta el dÃa de hoy a los pobladores de Alto Hospicio.
El Compromiso de CrisGoTV con el Orgullo Originario
En CrisGoTV, rememoramos con el pecho lleno de emoción y absoluto respeto la gesta de estas familias. Los “camiones del abandono” no lograron doblegar el espÃritu de nuestro pueblo. Lejos de rendirse al desierto, las familias sembraron vida y hogar donde les dijeron que era imposible sobrevivir. Es nuestro firme compromiso cÃvico rescatar el sudor de esta dura travesÃa, inmortalizando los nombres de quienes levantaron a pulso la pampa. Con la mirada puesta en el futuro pero las raÃces bien plantadas en la memoria, seguiremos honrando a los pioneros hospicianos en cada una de nuestras crónicas históricas oficiales.