HISTORIA LXIX: LAS PIONERAS: LAS CONSTRUCTORAS DEL DESIERTO
Historia LXIX: Las Ollas Comunes del Hospicio
Cómo el hambre y la pobreza fueron combatidas con solidaridad femenina en ollas comunitarias.
Una investigación y crónica de (C R I S G O)
100 Historias del Desierto
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Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!“Las Ollas Comunes del Hospicio: El milagro de la solidaridad y organización femenina que venció al hambre y al desamparo en la pampa.”
Vivir en un campamento primitivo sobre la salina meseta alta de Alto Hospicio a fines de los años 80 implicaba librar una batalla diaria no solo contra el viento, el frÃo y la falta absoluta de agua dulce, sino también contra la extrema pobreza y la cesantÃa. Con familias recién erradicadas y privadas de fuentes de ingresos estables, el hambre acechaba constantemente en los hogares de fonola. En este abismo de necesidad material, emergió el milagro de la solidaridad popular impulsado por el coraje de las mujeres.
El Alimento Nacido de la Cooperación Colectiva
en la investigación que he realizado encontramos esto: las ollas comunes en los primeros campamentos de Alto Hospicio nacieron como una respuesta de emergencia coordinada y sostenida exclusivamente por mujeres, quienes recolectaban lo poco que cada vecina tenÃa —papas, fideos, un trozo de zapallo o unas pocas verduras— para alimentar de forma colectiva y digna a cientos de niños de la pampa.
Las ollas comunes eran mucho más que comedores de subsistencia; constituÃan los verdaderos cabildos y parlamentos sociales del asentamiento. Las mujeres se levantaban antes del amanecer para recolectar leña seca de tamarugo, cartones y maderas por la meseta, encender fogatas sobre la sal y hervir las inmensas ollas de aluminio tiznadas de negro. Mientras el guiso se cocÃa lentamente con los aromas andinos traÃdos del interior, las vecinas conversaban, compartÃan sus dolores cotidianos y tejÃan las redes organizacionales que cimentarÃan la comunidad.
La Dignidad de un Plato Compartido
La lección de generosidad que dieron estas madres y abuelas pioneras fue conmovedora. En los dÃas más duros, cuando las raciones escaseaban, las encargadas de la olla sabÃan multiplicar los recursos agregando más caldo y condimento, asegurando que nadie en el barrio durmiera con el estómago vacÃo. Los niños acudÃan corriendo con sus platos y jarros de plástico en la mano, recibiendo no solo alimento fÃsico, sino también el calor humano y la contención de una gran familia comunitaria que se negaba a rendirse ante la adversidad.
El legado de estas ollas es sagrado: forjó un espÃritu de hermandad y ayuda mutua inquebrantable, transformando a Alto Hospicio de una meseta baldÃa a una ciudad unida por la dignidad de sus raÃces obreras.
CrisGoTV Rinde Homenaje a nuestras Cocineras Históricas
En CrisGoTV asumimos con profundo orgullo el deber histórico de rescatar y honrar la memoria de las cocineras de nuestras Ollas Comunes. Con su perseverancia mantuvieron encendido un fuego de esperanza en las noches más frÃas de la pampa, demostrando que la dignidad y la solidaridad son las fuerzas más poderosas de nuestro pueblo. Su ejemplo de hermandad y lucha sigue guiando con fuerza el destino de Alto Hospicio.