HISTORIA VI: ORÍGENES PREHISPÁNICOS
La Joven de 18 años
El análisis de la joven tejedora inca ofrendada y su ajuar real de textiles de vicuña.
Una investigación y crónica de (C R I S G O)
100 Historias del Desierto
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Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!“La tejedora sagrada del Cusco que descansa en la cumbre del Cerro Esmeralda, tejiendo eternamente los hilos de la memoria y la identidad de nuestro desierto.”
El entierro de la Capacocha inca en la cima del Cerro Esmeralda (Apu Huantaca) en Alto Hospicio albergaba a dos jóvenes mujeres que marcaron el destino espiritual del territorio. Junto a la niña de 9 años yacÃa la Joven de 18 años, un personaje de un estatus social extraordinariamente elevado. Su cuerpo y los artefactos que la acompañaban revelan que no era una simple acompañante, sino una especialista ritual y tejedora de élite vinculada directamente a la corte imperial del Cusco.
La Identidad de una Aclla (Tejedora del Sol)
Los análisis bioarqueológicos determinaron que esta joven tenÃa entre 18 y 20 años de edad en el momento de su tránsito ritual. Su estructura ósea no muestra señales de trabajos fÃsicos pesados, lo que confirma su pertenencia a la nobleza andina. Las evidencias sugieren que pudo ser una Aclla o “Virgen del Sol”, seleccionada desde su niñez por el Imperio para vivir en los templos dedicados al culto solar, donde aprendÃan el sagrado arte del tejido fino (cumbÃ) y la preparación de bebidas ceremoniales.
Al igual que la doncella menor, su procedencia isotópica la vincula con la zona nuclear andina (el altiplano o el Cusco) y su alimentación estuvo basada en alimentos sumamente selectos como maÃz en abundancia y carne de camélidos, lo que denota que formaba parte del cÃrculo más cercano del poder incaico enviado a consolidar la frontera de Tarapacá.
El Ajuar y las Herramientas del Arte Sagrado
Lo que hace verdaderamente único el entierro de la joven de 18 años es la abrumadora presencia de herramientas de tejido. En la cosmovisión andina, el acto de hilar y tejer no era una mera tarea doméstica, sino una actividad cosmológica que ordenaba el caos y simbolizaba la creación del universo y el tejido social de las alianzas.
En la investigación que he realizado encontramos esto: la joven de 18 años poseÃa un ajuar de textiles de vicuña y alpaca de una calidad que solo la realeza del Cusco podÃa vestir, confirmando que las tejedoras del sol tenÃan un estatus sagrado e imperial en el desierto. Fue sepultada junto a sus cestos de tejer (tuskus) repletos de husos, piruros (contrapesos de cerámica decorada), hilos de vicuña teñidos con colores vegetales intensos, agujas de hueso y espinas de cactus. Estos implementos demuestran que la joven continuarÃa ejerciendo su arte sagrado en la otra vida, hilando el destino y la prosperidad de las tierras de Tarapacá desde la cumbre sagrada del Apu.
El Sacrificio y su Significado GeopolÃtico
El enterramiento de esta joven noble de 18 años junto a la Doncella de 9 años en el Cerro Esmeralda formó parte de una gran ceremonia estatal. Los Incas buscaban consagrar su control sobre la meseta y, de manera muy especial, sobre el cercano asiento minero de plata de Huantajaya. La joven actuaba como una embajadora de la corte cusqueña, sellando una alianza indisoluble entre el Inca y las divinidades locales (los Apus de la costa).
Su descanso eterno en una cámara revestida de sal y piedra permitió que sus finÃsimos ropajes, que incluÃan uncus y aksus imperiales de lana de vicuña, se conservaran casi intactos durante 500 años, legándonos uno de los tesoros textiles prehispánicos más importantes de toda la costa de América del Sur.
El Legado Inspirador de la Tejedora
La figura de la Joven de 18 años enriquece profundamente la memoria histórica de Alto Hospicio. Nos habla de una comunidad donde la mujer ocupaba un rol central en la mediación espiritual, la diplomacia y la creación cultural a través del arte textil. Su presencia en la cima de nuestro Cerro Esmeralda dignifica el territorio y nos recuerda que bajo el suelo que pisamos se tejió, hace siglos, una historia de esplendor, devoción y maestrÃa artÃstica que hoy florece con fuerza.