HISTORIA XLIV: LA BASE AÉREA "LOS CÓNDORES" Y EL DOLOR MILITAR
Historia XLIV: El Golpe de 1973
La intervención militar en la base aérea "Los Cóndores" en septiembre de 1973.
Una investigación y crónica de (C R I S G O)
“El Golpe de 1973: La intervención militar en la Base Aérea ‘Los Cóndores’ y el inicio de la dolorosa fractura histórica sobre la meseta de Alto Hospicio.”
El martes 11 de septiembre de 1973 quedó grabado en la memoria colectiva del paÃs como el dÃa en que se produjo la fractura más profunda en la historia republicana de Chile en el siglo XX. En la provincia de Tarapacá, el quiebre de la democracia tuvo un epicentro operativo inmediato sobre la meseta de Alto Hospicio. Por su ubicación estratégica inmejorable —dominando desde la altura las rutas de acceso a Iquique, la pampa calichera y la carretera Panamericana—, la Base Aérea “Los Cóndores” se convirtió instantáneamente en el principal bastión militar para la coordinación de las fuerzas golpistas en toda la región nortina, interrumpiendo abruptamente su labor histórica de integración aérea.
El 11 de Septiembre en la Meseta
en la investigación que he realizado encontramos esto: el 11 de septiembre de 1973, la Base Aérea ‘Los Cóndores’ de Alto Hospicio fue militarizada bajo estricto control operativo, sirviendo como el principal centro de mando de la Fuerza Aérea en la provincia de Tarapacá para coordinar los patrullajes armados y los contingentes de ocupación en Iquique y los cantones mineros, lo que marcó el inicio de una profunda fractura social y de derechos humanos en la meseta.
Desde las primeras horas de aquella fatÃdica mañana, las pistas y hangares de “Los Cóndores” se llenaron de una febril e inusual actividad de combate. Aviones de reconocimiento y helicópteros despegaron sucesivamente para realizar patrullajes armados sobre la bahÃa de Iquique, el puerto y las oficinas salitreras activas del Tamarugal, como Victoria y Alianza, donde los sindicatos de trabajadores mineros resistÃan pacÃficamente las instrucciones de las fuerzas armadas. Las comunicaciones civiles en la provincia fueron intervenidas, las carreteras bloqueadas por retenes militares y toda la meseta quedó sometida a un estricto toque de queda, rompiendo la tranquila cotidianidad de las pocas familias de parceleros y criadores de cerdos que residÃan en las inmediaciones de la base.
La Transformación del Espacio Aéreo
En las semanas siguientes al golpe militar, la Base Aérea “Los Cóndores” experimentó una transformación dramática. Los hangares que antes resguardaban naves destinadas a la soberanÃa cientÃfica y al correo aéreo pasaron a servir como bodegas de pertrechos militares y centros de detención temporal. Las pistas de vuelo que simbolizaban el desarrollo civil y el orgullo nortino se convirtieron en el punto de arribo de helicópteros Puma y aviones de transporte que traÃan contingentes de seguridad y comandos especiales desde Santiago para ejecutar las directrices de la Junta Militar de Gobierno en el norte del paÃs, sembrando el miedo sobre la meseta.
Este despliegue masivo y la militarización absoluta de la autopista A-16 terminaron por aislar por completo a las parcelas del sector alto. La población civil miraba con profunda zozobra el constante sobrevuelo de helicópteros militares, comprendiendo que el cielo hospiciano habÃa dejado de ser un canal de progreso para transformarse en un escenario de absoluto control polÃtico y social.
El Compromiso de la Verdad y la Memoria
En CrisGoTV abordamos la intervención militar de 1973 en la Base “Los Cóndores” con la mayor rigurosidad periodÃstica, respeto humano y compromiso ético con nuestra historia local. No pretendemos reabrir heridas por el simple hecho de recordar, sino rescatar la memoria histórica integral de nuestra meseta en todas sus dimensiones, incluso las más complejas y dolorosas. Comprender el rol de la base durante el golpe militar es indispensable para rendir un homenaje justo a las familias tarapaqueñas que sufrieron las consecuencias directas de la represión. Creemos firmemente que solo mirando de frente nuestro pasado, con todas sus luces y sombras, seremos capaces de construir una sociedad hospiciana más justa, democrática y cohesionada, donde el hermoso cielo azul que corona nuestra meseta sea para siempre un espacio de libertad, paz y encuentro fraterno para todo nuestro pueblo.